2pxLas Flores


 

El ciclo de vida en los cantones antes del conflicto.
El estilo de vida campesina en los cantones y caseríos de Las Flores antes del conflicto armado tenía ciertas peculiaridades, y puede facilmente describirse como un ciclo de vida con períodos bien definidos. 
Para el propósito de este documento iniciarémos el ciclo de vida con el inicio del invierno, ahi por los primeros días de Mayo,  y cerrarémos el ciclo un año más tarde, a finales de Abril, cuando el verano termina.

A partir de las primeras lluvias invernales la vida comenzaba a florecer y las esperanzas de nueva vida surgían por todas partes. El invierno indicaba el inicio de la parte del año que mostraba la esencia de la vida campesina. El invierno era el pegamento que unía al hombre y la tierra como en un abrazo que forjaba una alianza fraternal en la cual ambos pretendían salir ganadores.

La primera actividad del invierno era la siembra del maíz después de las primeras lluvias, cuando la tierra ya estaba saturada, lista para fecundar las semillas que en ella depositábamos. Después de  que el maíz había crecido por unas tres semanas, venía la tarea de deshierbar la milpa para darle al maíz la oportunidad de crecer saludable y libre de obstáculos. Posteriormente, después de limpiar  o deshierbar la milpa, venía la tarea de abonarla, para darle una segunda ayudadita en el crecimiento y desarrollo del sagrado grano de la vida. Cuando el maíz ya se había convertido en elotes, algunos optaban por sembrar maicillo, de tal forma que cuando el maíz ya había terminado con su desarrollo, el maicillo comenzara a crecer pues éste era también un grano muy importante para los que vivíamos directamente de la producción agricola.
La milpa
El segundo grano en importancia en la campiña chalateca, en la zona de Las Flores, era los frijoles. Estos también se sembraban al inicio del invierno, y por lo general se trataban de sembrar en tierras que se consideraban mejores para tal cosecha.
Una vez el maíz había madurado, se doblaba, lo cual significa que las matas de maíz se doblan abajo de donde las mazorcas se encuentran. El objetivo de doblar es el de lograr que el maíz se vaya secando lentamente y que el agua no lo dañe, pues al dejarlo de forma vertical el agua penetra en los granos, pero al doblarlo, el agua se desilza en la tuza y no penetra en los granos. Cuando el maíz ya se ha secado, viene o venía la tarea de cortarlo y transportarlo a casa.
Por lo general solo usábamos dos métodos de transporte: el caballo y el hombre o la mujer. Cuando el maíz era transportado utilizando caballos, se utilizaban redes de mezcal, que todos conocíamos como matates.
Llevando el Maiz
Al caballo se le ponían dos redes llenas de mazorcas de maíz , una a cada lado del aparejo, el cual es un aparato de cuero de vaca y madera que se le pone a las bestias para transportar productos. Cuando se transportaba el maíz en nuestras espaldas, utilizábamos sacos de mezcal, o también matates, y les poníamos tantas mazorcas como nuestra fuerza  nos permitiera transportar. Algunas personas contrataban a otros hombres del caserío o cantón para ayudar en la transportación del maíz .
Las mismas técnicas de transporte eran utilizadas para el maicillo y los frijoles. La cosecha de frijoles era más corta y se producían en cantidades menores que el maíz Generalmente se cultivaban frijoles rojos, micas (un tipo de frijoles más pequeños con un sabor no tan agradable para muchos)  y chilipucas (tipo de frijoles grandes que también no tenían un sabor tan popular como el de los frijoles rojos).
Frijoles
Una vez el maíz había sido transportado a casa, venía la tarea de desgranarlo para almacenarlo o también, otras personas optaban por guardarlo sin desgranar en el compartimiento que muchas casas tenían, al cual llamábamos tabanco. Este es o era una especie de segundo piso en el cuarto de la cocina diseñado para almacenar granos, los cuales eran preservados por el fuerte olor del humo de la leña, lo cual evitaba que insectos y otros vichos llegaran a comérselo.
En el tabanco usualmente almacenábamos maíz y maicillo. Para almacenar el maicillo se construía en el tabanco una pila de madera con lodo, a la cual se le llamaba troja. Los frijoles generalmente se mantenían en sacos de fibra de mezcal en algún rincón de la casa, donde se les trataba de dar vigilancia constante para mantenerlos libres de humedad y evitar

que los insectos, generalmente unos conocidos como gorgojos llegaran a dañarlos. Era común ver a la gente revisando los frijoles o poniéndolos al sol para protejerlos de la humedad y el eminente ataque de tales insectos.Frijolar
Recojiendo los frijoles.

La cosecha del maicillo generalmente se hacía con el objetivo de tener alimento para los animales de la casa y para la venta, pues servía como una fuente de dinero para cubrir necesidades elementales del hogar. El maicillo también se utilizaba para hacer tortillas cuando el maíz se acababa antes de la nueva cosecha. La cosecha del maicillo era una de las tareas menos agradables para todos. Este tiene particulas conocidas como ajuate, que son muy volátiles cuando se secan las bellotas del maicillo, y crean una picazón muy fuerte en el cuerpo. El odiado ajuate penetra en las partes más privadas del cuerpo y genera picazón que solamente se mitiga bañándose. Los efectos del ajuate generalmente se sienten más cuando hace mucho calor (siempre)  y cuando el maicillo está completamente seco pues el ajuate es más volátil y se desprende con más facilidad de la bellota. 

El maicillo generaba tres fases de sufrimiento.
La primera fase era durante la corta, pues el ajuate ya estaba seco en muchas bellotas y ya se desprendía. Luego durante la transportación a caballo o en nuestras espaldas; y la tercera fase, que era la que generaba la máxima picazón, era aporriarlo.   El aporreo del maicillo consiste y consitía en desgranar las minúsculas pelotitas (granos) de las bellotas.
Para desgranar el maicillo se construía una superficie de lodo en forma circular o de cualquier otra forma que conocíamos como placita. Cuando el maicillo era transportado se amontonaba en un espacio limpio próximo a la placita y durante el día se esparcía para ponerlo a secar, para que los granos estuvieran más fáciles de desprender de las bellotas.  Las bellotas que ya estaban secas se ponían en la placita  y ahíi se aporriaban, lo cual significa que se les golpeaba con una paleta para que soltaron los granos. La paleta era una herramienta  de madera que se elaboraba exclusivamente para esa actividad. Cuando se terminaba de aporrear, la última tarea era la de aventar, lo que significa eliminar el ajuate del maicillo. Para esto se utilizaban métodos artesanales como la utilización de guacales para tirarlo de un lugar a otro para que el aguate se separara de los granitos de maicillo con el efecto del viento.   Este método era el más común y generalmente era más efectivo cuando había bastante viento.
Ahí por finales de la década de 1970 también alguien había inventado una aparato de madera que se utilizaba para aventar (soplar para quitarle el ajuate) el maicillo. No tenemos detalles de ese aparato, pero si sabemos que existió.
Ninos
El maíz generalmente se desgranaba manualmente, mazorca por mazorca. Era común ver a todos los miembros de la familia sentarse alrededor de una montaña de mazorcas desgranándolas. Otros utilizaban garrotes y ponían las mazorcas secas en hamacas de pita, y ahí les pegaban para desgranarlas. Otros simplemente almacenaban el maíz   con tusa (la cubierta de la mazorca del maíz ) y lo iban desgranando de acuerdo a sus necesidades inmediatas de consumo. También muy poca gente tenía graneros para almacenar maíz y frijoles. Los graneros son y eran contenedores elaborados de láminas metálicas con el propósito de preservar los granos libres de insectos. Estos graneros generalmente se colocaban en algún lugar en el corredor de la casa.  

El procesamiento de los frijoles se realizaba o realiza a partir del momento en que las matas son arrancadas de la tierra. Estas matas son puestas juntas  y amarradas con pita en lo que se les conocía como mazos, para luego ser transportados a casa. Los mazos de frijoles se ponían a secar colgándolos de lazos o poniéndolos en cualquier superficie propicia para tal efecto. Cuando los mazos estaban totalmente secos era tiempo propicio para aporriarlos. Para ello se utilizaban más de un método, pero el más común era hacer una estructura de madera en forma de mesa, conocida como tapesco, donde se ponían los mazos de frijol y se les aporriaba, o sea se les pegaba con un garrote para reventar las vainas  donde los frijoles se encuentran.
                                                                        continuación Flechita